¿Ha aumentado la adicción al alcohol con la pandemia?

La pandemia ha sacudido la lista de la compra de los españoles. Si no, que tire la primera piedra quien no haya notado un cambio significativo en las compras del último año. Muchos productos que antes no hubieran entrado en una compra habitual porque se consumían en bares o porque nuestra vida era más social, hoy son elementos constantes, como los azúcares, harinas y el alcohol. Este año de pandemia con sus continuos confinamientos totales y parciales ha disparado la adicción al alcohol y otros hábitos más tóxicos que, hasta el momento apenas se consumían en los hogares.

Esto ocurre porque, debido al cierre de los bares, hemos trasladado a nuestras casas acciones que antes eran esporádicas, como es el caso del consumo del alcohol, asociado principalmente a eventos sociales y al ocio nocturno. A ello se suma la reacción que provoca esa sensación de cierre, limitación o confinamiento, una reacción que puede provocarnos la necesidad de realizar ciertos comportamientos como única estrategia para tener un espacio de bienestar. El problema de todo ello es el riesgo que supone convertir en un hábito ese incremento del consumo del alcohol no social.

España, el país donde más creció la venta de alcohol

En los últimos diez meses, la venta de productos de alimentación ha vivido una revolución. Y son las bebidas espirituosas – whisky, vodka, ron, ginebra…- las que más se han aumentado en ventas.

Según datos del último informe del Ministerio de Agricultura sobre alimentación, la compra de estos productos en supermercado ha crecido un 27,5%, seguidos por las cervezas cuyo consumo se ha incrementado en un 23,8%. El vino tampoco también se encuentra en la parte alta de la lista, con una subida de ventas del 15,3%.

Los excesos en el consumo del alcohol

Pero el problema no es el aumento de la compra del alcohol, sino en los excesos. El consumo regular de alcohol puede provocar adicción pasando a convertirse en una necesidad.

Es evidente que la adicción al alcohol no surge de la noche a la mañana, se requiere un largo tiempo de consumo, pero el problema aparece cuando la persona no es consciente de ese incremento de la ingesta de alcohol en su rutina, hasta que las consecuencias ya son graves. Cuando esto ocurre, muchas veces ya no hay capacidad para controlar la adicción o incluso no hay una intención o deseo por hacerlo. Y lo que se hace es ocultarlo a su entorno.

¿Cómo saber si existe adicción al alcohol?

Una persona adicta al alcohol no tiene por qué estar todo el día bebiendo. Incluso puede que no beba todos los días, o ingerir cantidades exageradas para desarrollar alcoholismo y necesitar ayuda de un profesional.

Uno de los primeros síntomas del inicio de una adicción, es el beber alcohol de forma excesiva y frecuente. Como hemos dicho, puede que no sea todos los días, pero sí todas las semanas o varios episodios al mes.

Además, la adicción hace que la ingesta sea cada vez mayor para poder experimentar la misma sensación pudiendo sufrir cambios de humor. La negación y afirmar que pueden dejar su adicción cuando quieran, son comunes en las personas con problemas con el alcohol. No obstante, aun cuando se proponen beber menos, vuelven a beber a la mínima oportunidad, a pesar de los estragos que pueda suponer para sus relaciones personales y, sobre todo, familiares.