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Las adicciones más comunes en la actualidad reflejan una demanda creciente en nuestra sociedad de consumir determinadas sustancias o de llevar a cabo conductas impulsivas e incontrolables. En España, más de 200.000 personas reciben tratamiento para el abuso de sustancias al año. No solo estamos hablando del tabaco o el alcohol, sino también del uso problemático de pantallas, videojuegos, apuestas o redes sociales. La persona que vive una adicción encuentra en ese patrón de conducta una fuente de placer o alivio tan intensa que, incluso siendo consciente de sus consecuencias negativas, le resulta prácticamente imposible abandonarlo. En este post te contamos cuáles son esas adicciones más comunes en la actualidad y qué información clave necesitas sobre cada una de ellas.
La adicción al alcohol es una de las adicciones más frecuentes en la sociedad actualmente. Según las últimas encuestas realizadas sobre hábitos de consumo, España es el segundo país de la Unión Europea en el consumo frecuente de alcohol solo superado por Portugal. Además, junto con el tabaco es una de las drogas que más mata en un contexto social de normalización y banalización de su consumo.
Al ser una sustancia tóxica legal y con una gran aceptación social, el alcoholismo se ha convertido en un problema de salud pública que conlleva graves consecuencias tanto en el plano individual como social de quien lo padece. El consumo desmedido de alcohol está asociado a un amplio listado de enfermedades cardiacas, hepáticas, digestivas y cerebrovasculares. Además, en ocasiones, se esconde detrás de conflictos familiares, despidos laborales y conductas agresivas.
El tabaco es otra de las adicciones más comunes en la actualidad. Por el mismo motivo que se esconde detrás de la adicción al alcohol, la nicotina presente en los cigarros está legalizada por lo que el fácil acceso al tabaco y la normalización de su consumo, han desencadenado en que muchas personas hayan perdido el control sobre esta sustancia convirtiéndose en adictos a ella.
El listado de enfermedades asociadas al tabaquismo es muy amplio, desde enfermedades cardíacas y cerebrovasculares hasta cáncer de pulmón o laringe. Dejar de fumar o superar esta adicción es muy complicado por lo extendida que está en la sociedad.
Existen muchos tipos de drogas siendo las más frecuentes la adicción a la cocaína, adicción al cannabis, los esteroides y los opiáceos. Esta adicción se está extendiendo sobre todo en la población más joven, los adolescentes.
En el caso de drogas como el cannabis, el hecho de que provenga de la planta de la marihuana y esté asociado erróneamente a un origen natural y saludable, propicia el inicio del consumo y su consecuente adicción.
Dentro de los opiáceos entre los que se encuentra la morfina, la codeína o la metadona, el más adictivo y, por tanto, peligroso es la heroína.
La adicción a las drogas suele desencadenar conductas agresivas derivadas del síndrome de abstinencia, deterioro cognitivo, enfermedades, problemas económicos y la pérdida de pareja, familiares y amigos, entre otras consecuencias.
La ludopatía, la adicción al juego o a las apuestas también es una de las adicciones más comunes en la actualidad. La proliferación de espacios recreativos, de casinos online y de franquicias de casas de apuestas han contribuido al aumento de adictos a este hábito.
El ludópata siente un impulso irrefrenable por jugar y apostar lo que le lleva en la mayor parte de ocasiones a aumentar la frecuencia en el juego y a perder el control del dinero gastado. Por tanto, no es raro que un ludópata atraviese graves problemas económicos e incluso llegue a arruinarse. La adicción al juego no desencadena enfermedades físicas como tal pero sí está detrás de muchas de carácter psicológico como la ansiedad o la depresión. Además, el adicto al juego descuida sus relaciones sociales y se evade de sus compromisos y responsabilidades cotidianas.
El consumo de café, de té o de refrescos con cafeína está muy establecido en nuestra sociedad hasta tal punto de que existe una discusión científica en la que acordar en qué grado el consumo de cafeína puede llegar a considerarse adictivo. El ritmo de vida y las exigencias a las que estamos expuestos tanto en el ámbito laboral y académico como en el ámbito familiar y social hacen que necesitemos de estimulantes del cerebro para aumentar la capacidad de concentración e incrementar su rendimiento.
Además, su consumo está estrechamente relacionado con episodios de estrés, insomnio o falta de descanso. No se ha demostrado que la cafeína conlleve problemas de salud aunque sí se le asocia la generación de dependencia.
La adicción al móvil y a Internet es una adicción reciente que se da sobre todo en adolescentes y jóvenes. Para muchas personas, el móvil o el ordenador deja de ser un recurso y se mantienen en línea durante prácticamente todo el día. Además, experimentan una sensación de desorientación, ahogo y ansiedad si se dejan el teléfono en casa o si se quedan sin cobertura o conexión Wi-Fi.
El nomófobo o adicto al móvil pasa largas horas revisando su email, consultando noticias y navegando por sus redes sociales. Llega a dormir junto a un dispositivo electrónico como el móvil, un ordenador portátil o una tablet. Es una adicción difícil de identificar en una sociedad cada vez más digitalizada pero es importante diagnosticarla y tratarla como cualquier otra adicción.
Si te interesa profundizar en cuáles son las drogas más usadas por los jóvenes, te recomendamos leer este artículo.
La adicción a los fármacos o psicofármacos que son los medicamentos que causan una alteración psicológica también es una de las adicciones más comunes en la actualidad. Esto se debe al aumento de cuadros de ansiedad o depresión que son tratados con este tipo de fármacos. La mejoría que experimenta quien los toma y las sustancias químicas de los que se componen hacen que tenga un alto poder adictivo.
Las benzodiacepinas son los psicofármacos más adictivos por su efecto ansiolítico y sedante y, aunque son medicamentos que requieren de receta, el adicto a ellas termina ingeniándoselas para conseguirlas y consumirlas con más frecuencia y dosis de la que tiene pautada.
Además de estas 7 adicciones comunes, existen otras muy extendidas socialmente como la adicción al sexo, a las compras, al trabajo y a la comida.

Aunque en este post hemos nombrado un listado de las siete adicciones más comunes en la actualidad, existen muchas otras. Sea cual sea la adicción que se padezca es muy importante ser consciente de tenerla y querer superarla. Además, el diagnóstico precoz y un tratamiento especializado son factores clave en la recuperación del adicto.
En la mayor parte de los casos, el tratamiento de adicciones sea a la sustancia o a la conducta que sea, es el mismo. En primer lugar es muy importante que el individuo se aisle de aquello que le genera impulso o dependencia. En segundo lugar es imprescindible diseñar rutinas estrictas pero muy enriquecedoras en las que tienen cabida el deporte, talleres, senderismo, terapias grupales, etc.
El correcto diseño del tratamiento cobra vital importancia, ha de ser pautado y seguido por un médico especialista en salud mental, ya sea psiquiatra o psicólogo especialista en adicciones y personalizado en base a las necesidades de cada paciente y de sus familias. Decimos que también ha de estar planificado en base a las necesidades familiares ya que se ha demostrado que son un factor clave en la recuperación de una adicción.
En el centro adicciones Sevilla de Instituto NOA somos especialistas en el tratamiento de las adicciones. Por ello, si conoces algún familiar, amigo o conocido o crees que tú mismo podrías estar sufriendo algunas de las adicciones más comunes sobre las que os hemos informado, ponte en contacto con nosotros y comienza hoy mismo el camino hacia la recuperación.
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Soy médico psiquiatra en Instituto Noa. Estoy licenciada en Medicina y soy especialista en Medicina Familiar y Comunitaria, en Psiquiatría y en Neuromodulación. Además, cuento con formación en Psicoterapia Dinámica y un Máster en Psicología Forense, lo que me permite acompañar a cada persona desde un enfoque integral y cercano en el cuidado de su salud mental.